Murió el menor que había sufrido un grave accidente en Horco Molle

Benjamín Olariaga tenía 12 años y permanecía internado en estado crítico. Su fallecimiento generó conmoción y reabre el debate sobre la seguridad en actividades recreativas.
Actualidad07 de mayo de 2026Redacción SLCRedacción SLC
ab

El fallecimiento de Benjamín Olariaga, el niño de 12 años que había sufrido un grave accidente mientras circulaba en bicicleta por las sendas de Horco Molle, generó una profunda conmoción en Tucumán. El deceso fue confirmado por el Ministerio de Salud Pública luego de varios días de internación en estado crítico en el Hospital de Niños.

El cuadro clínico había sido delicado desde el primer momento. Según explicó la directora del centro de salud, Inés Gramajo, el menor ingresó tras ser derivado desde el hospital Carrillo con lesiones de extrema gravedad. “Ingresó con un politraumatismo grave, con traumatismo encéfalocraneano, neumotórax y contusión pulmonar, o sea, realmente muy grave”, había detallado la profesional al describir la situación inicial.

Tras su ingreso, el niño fue sometido a estudios de diagnóstico por imágenes y luego trasladado a la unidad de terapia intensiva, donde permaneció con asistencia respiratoria mecánica. El equipo de neurocirugía intervino en un intento por estabilizar su estado, mientras su evolución era seguida de manera permanente por los especialistas. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, no logró recuperarse.

El caso también volvió a poner el foco en las condiciones en las que se desarrollan este tipo de actividades recreativas. En ese sentido, el instructor de ciclismo Leandro “Rama” Troncoso, quien participó del operativo de asistencia, aportó detalles sobre lo observado en el lugar. “Lo que logré ver cuando ayudé a sacar al niño en camilla fue que no tenía casco, usaba una bicicleta visiblemente vieja, con un cuadro que no se usa y que los frenos no estaban en buenas condiciones”, señaló.

Troncoso aclaró que no presenció el momento del accidente, pero sí pudo identificar el sector donde ocurrió. “Aparentemente, fue de frente a unos árboles. Probablemente, quedó atrapado al no poder doblar bien. Según mi experiencia, todo ocurrió porque la bicicleta no era adecuada para hacer la actividad. No fue exceso de velocidad”, explicó.

El hecho ocurrió en una zona de sendas donde confluyen distintos recorridos, en el área final conocida como El Gomero. Según indicó el instructor, no se trata de uno de los tramos más complejos, lo que refuerza la hipótesis de que las condiciones del equipamiento pudieron haber sido determinantes.

La muerte del niño deja una huella de dolor en la comunidad y reabre interrogantes sobre la seguridad en espacios naturales frecuentados por familias y deportistas. Mientras el impacto de la noticia aún resuena, especialistas insisten en la importancia del uso de equipamiento adecuado y medidas de prevención para evitar tragedias en actividades al aire libre.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete para recibir las novedades en tu email