Tragedia en la frontera de Nepal y el Tíbet: ya son 98 los muertos y cerca de 900 desaparecidos

Un alud de lodo, hielo y rocas provocó una crecida repentina del río Bhote Koshi y arrasó viviendas, vehículos, rutas y puentes. Entre los desaparecidos hay cientos de turistas extranjeros.
MundoHace 4 horasRedacción SLCRedacción SLC

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La tragedia que golpeó la frontera entre Nepal y el Tíbet se agravó este miércoles y dejó al menos 98 muertos y alrededor de 900 personas desaparecidas, mientras los equipos de emergencia continúan con los operativos de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.

El desastre comenzó con un alud de lodo, hielo y rocas que provocó una repentina crecida del río Bhote Koshi. La fuerza del agua arrasó viviendas, vehículos, rutas y puentes, generando una emergencia de tal magnitud que el Gobierno de Nepal declaró el estado de desastre durante tres meses.

Entre las personas cuyo paradero todavía se desconoce hay 484 turistas, de los cuales 391 son extranjeros. La mayoría se dirigía hacia Mansarovar, una zona cercana a la frontera entre India y Nepal. Hasta el momento, no fueron reportados ciudadanos argentinos entre los desaparecidos.

El Servicio Geológico de Estados Unidos registró un sismo de magnitud 4,4 a las 8.52 de la mañana, hora local, en la zona tibetana próxima a la frontera con Nepal. El movimiento tuvo una profundidad de unos 10 kilómetros y su epicentro se ubicó aproximadamente 77 kilómetros al noroeste de Kodari. La violenta crecida del río se produjo apenas media hora después.

El ministro de Asuntos Exteriores nepalí, Shishir Khanal, explicó que una de las hipótesis apunta a que el terremoto pudo haber provocado un enorme deslizamiento que bloqueó temporalmente el cauce del Bhote Koshi en territorio tibetano. La acumulación de agua habría generado posteriormente la crecida que devastó las localidades ubicadas río abajo.

Sin embargo, especialistas del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas manejan otra posibilidad: una avalancha de hielo y rocas procedente de un glaciar podría haber bloqueado un afluente del río y desencadenado la inundación. Las autoridades continúan analizando las causas para establecer con precisión cómo se originó el desastre.

Las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi se encuentran entre las más castigadas. Además de las viviendas y edificios afectados por el barro y el agua, fueron destruidos 80 puentes —35 vehiculares y 45 peatonales— y quedaron anegados unos 40 kilómetros de rutas.

La emergencia también alcanzó a la infraestructura energética y financiera. Una central hidroeléctrica sufrió graves daños y unas 60 personas que trabajaban en uno de sus túneles permanecen incomunicadas. A esto se suma la destrucción de nueve sucursales bancarias, mientras las autoridades intentan localizar a 26 empleados.

Frente a la magnitud de la tragedia, el Gobierno de Nepal movilizó helicópteros del Ejército y de empresas privadas para rescatar a personas atrapadas, trasladar heridos y llevar asistencia a las zonas que quedaron aisladas. También dispuso atención médica gratuita, alimentos, alojamiento para quienes perdieron sus viviendas y ayuda económica para las familias de las víctimas.

Mientras continúa la búsqueda de los desaparecidos, las autoridades trabajan además para restablecer las rutas, el suministro de agua potable, la electricidad y las telecomunicaciones. El presidente nepalí, Ram Chandra Paudel, expresó su pesar por las vidas perdidas y pidió intensificar las tareas de rescate y asistencia.

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