El comercio cambia de formato: caen las ventas y crece el peso de las compras online

Las ventas minoristas acumularon una baja del 2,4% entre enero y agosto y retrocedieron 2,7% frente a julio. 
EconomíaHace 3 horasRedacción SLCRedacción SLC

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Las ventas minoristas continúan mostrando señales de debilidad mientras el comercio atraviesa, al mismo tiempo, una profunda transformación en sus modalidades de venta. Según los datos de CAME citados por Gregorio Werchow, secretario general de la Federación Económica y representante de la entidad, las operaciones medidas en unidades acumularon una caída del 2,4% entre enero y agosto, mientras que agosto terminó con un descenso del 2,7% respecto de julio.

En la comparación interanual, el retroceso fue más moderado: las ventas de agosto se ubicaron 0,2% por debajo de las registradas durante el mismo mes de 2025. Werchow aclaró que las mediciones se realizan sobre cantidades vendidas y contemplan el comportamiento del comercio minorista a nivel nacional.

Pero detrás de los números aparece otro fenómeno que modifica progresivamente la actividad. El dirigente señaló que los consumidores están cambiando la manera en que compran, con un crecimiento sostenido de las operaciones a través de internet frente al formato tradicional de concurrir al local.

“Hay un total cambio de formato en la compra de la gente”, sostuvo Werchow en diálogo con Los Primeros y remarcó que los comerciantes, especialmente aquellos que tienen sus establecimientos en zonas céntricas y galerías, deben adaptarse a esa nueva realidad.

La transformación también puede observarse en el relevamiento que la Federación Económica realiza mensualmente sobre el microcentro. El estudio abarca 184 cuadras, unos 2.040 locales a la calle y diez galerías que, en conjunto, reúnen otros 320 establecimientos.

De acuerdo con Werchow, alrededor del 4% de los locales relevados se encuentra actualmente cerrado. Sin embargo, el dato no significa necesariamente que esos comercios hayan dejado de funcionar: aproximadamente el 70% de esos establecimientos mantiene vigente su CUIT.

“Lo que se cierra es el local, no el negocio”, explicó el dirigente. Al excluir esos casos, la proporción de emprendimientos que efectivamente abandonaron la actividad se ubica en torno al 1,2%. Según la evaluación de la Federación Económica, ese porcentaje se encuentra incluso por debajo del promedio registrado a nivel nacional.

Para Werchow, parte de este movimiento responde a una reconfiguración geográfica de la actividad comercial. Algunos negocios dejan las áreas más céntricas para trasladarse hacia sectores donde los alquileres resultan más accesibles, mientras que en las galerías el costo combinado de alquiler y expensas representa una dificultad creciente para los comerciantes.

A la caída de las ventas y al cambio en los hábitos de compra se suman otros factores que, según Werchow, están afectando directamente al consumo. Entre ellos mencionó la menor disponibilidad de efectivo y la reducción en el uso de las tarjetas de crédito.

El representante de la Federación Económica hizo referencia al dato conocido recientemente sobre unos seis millones de tarjetas de crédito que dejaron de operar y consideró que la situación tiene consecuencias directas sobre el consumo cotidiano.

“La tarjeta de crédito era una extraordinaria herramienta de consumo y al caerse del sistema por el tema de que la refinanciación tiene una tasa de interés extremadamente alta, es imposible poder cumplimentar”, afirmó.

En este escenario, el dirigente consideró que la retracción del comercio no puede explicarse por una sola variable, sino por la combinación de distintas dificultades que terminan limitando la capacidad de compra de los consumidores y complicando el funcionamiento de los establecimientos.

El comercio online gana terreno

Mientras el formato tradicional pierde participación, las operaciones digitales continúan avanzando. Werchow estimó que actualmente el comercio electrónico representa alrededor del 8% del total de las ventas, aunque aclaró que se trata de un canal que todavía parte de una base significativamente menor frente al comercio presencial.

La tendencia plantea para los comerciantes el desafío de incorporar nuevas herramientas y, al mismo tiempo, encontrar una manera de complementar los distintos canales de venta. “No es dejar de vender lo físico, presencial, el mostrador, contra lo que es todo totalmente digital y tecnológico, sino que se puede ver una mixtura entre ambos”, explicó.

Una de las modalidades que refleja esa combinación es la de los comercios que concretan la operación por internet y ofrecen al cliente la posibilidad de retirar posteriormente el producto en el local. Así, el establecimiento físico deja de ser únicamente un punto de venta y pasa a integrarse con el canal digital.

El escenario plantea, de esta manera, un doble desafío para el comercio minorista: sostener las ventas en un contexto de consumo debilitado y, al mismo tiempo, adaptarse a un consumidor que modifica sus hábitos y utiliza cada vez más las herramientas digitales para comprar.

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