
Murió Oscar González Oro: la historia del periodista que convirtió la radio en una compañía para millones
Redacción SLC
Oscar “El Negro” González Oro murió este viernes 25 de septiembre a los 74 años en Punta del Este, Uruguay, donde había elegido instalarse durante la pandemia. La noticia marcó el final de la trayectoria de una de las voces más reconocidas de la radio argentina, medio en el que construyó durante décadas un vínculo cercano con millones de oyentes.
Nacido en Mendoza el 16 de octubre de 1951, González Oro tuvo desde joven inquietudes vinculadas con la música y el espectáculo. Soñaba con ser cantante o concertista de piano y su primer acercamiento al micrófono ocurrió durante un verano de su adolescencia, cuando fue invitado a pasar música en Radio de Cuyo.
Después de probar distintos caminos académicos y laborales, decidió apostar por los medios de comunicación. Su primer programa propio llegó en 1989, en la FM Playa Verde de Pinamar, donde condujo un ciclo nocturno en el que seleccionaba la música y mantenía contacto directo con los oyentes.
Tras su paso por Radio Del Plata, su gran salto profesional llegó con Radio 10. Daniel Hadad lo convocó en 1998 para formar parte del proyecto de la emisora y, el 4 de enero de 1999, comenzó “El oro y el moro”, el programa que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos de la radio argentina.
El ciclo ocupó durante años la segunda mañana y tuvo entre sus integrantes a figuras como Eduardo Feinmann, Laura Ubfal, Fernando Carlos y Claudio Zin. El programa se caracterizó por combinar información, opinión, humor y una fuerte interacción con la audiencia, una fórmula que González Oro resumía con una frase que definía su manera de entender la radio: “Es alegría lo que buscamos volcarle a la gente y sobre todo hacerla sentir acompañada”.
Su popularidad también lo llevó a la televisión. Fue parte de “Polémica en el bar”, participó de distintos ciclos y encabezó programas como “Cotidiano”, “Posdata”, “Noches negras” y “Los unos y los otros”. Su recorrido televisivo fue complementario a una carrera radial en la que encontró su principal espacio de reconocimiento.
En el plano personal, González Oro fue padre de Agustín y también tuvo un vínculo muy cercano con Pablo, hijo de su hermano Armando, a quien crió como uno de sus hijos del corazón. En 2016 hizo pública su relación con el periodista uruguayo Tato Cabrera, una decisión que marcó otro momento significativo de su vida personal.
Su salud también atravesó distintos momentos complejos. En 2017 fue sometido a una cirugía a corazón abierto en la que le colocaron tres bypass y, años después, durante la pandemia de coronavirus, decidió alejarse de Buenos Aires para instalarse definitivamente en Punta del Este.
A lo largo de su carrera, González Oro recibió distintos reconocimientos y dejó expresiones que quedaron asociadas a su estilo frente al micrófono. Entre ellas, su característica frase “¡Dale gasss!”, que incluso dio nombre al disco que grabó durante su trayectoria.
En los últimos años había reducido su exposición pública y se había alejado progresivamente de los medios. Su muerte pone fin a una carrera de varias décadas en la que la radio fue el escenario principal de un estilo de conducción que convirtió la conversación cotidiana con los oyentes en una de sus principales marcas.




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