Chahla puso en marcha una obra de desagüe de $1.543 millones para reducir anegamientos

El proyecto beneficiará a unas 20.000 familias de la zona noreste de la capital, incluidos los barrios Margaritas, SITRAVI, Villa 9 de Julio y 11 de Febrero. 
ActualidadHace 7 horasRedacción SLCRedacción SLC

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La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, encabezó este miércoles junto al vicegobernador Miguel Acevedo el inicio de las obras del Sistema de Desagüe Noreste, una intervención destinada a reducir los anegamientos que afectan históricamente a distintos barrios de la capital. El proyecto demandará una inversión superior a los $1.543 millones, financiada en partes iguales por el Gobierno provincial y la Municipalidad, y tendrá un plazo estimado de ejecución de cinco a seis meses.

El acto se realizó en el barrio Margaritas, sobre calle Isaías Juan Nougués al 600, con la presencia de legisladores, concejales, funcionarios provinciales y municipales, equipos técnicos, trabajadores de la construcción y vecinos. Los trabajos corresponden a la primera etapa del Colector Norte Panamá y forman parte de un plan integral para mejorar el escurrimiento del agua de lluvia en el sector noreste de la ciudad.

La intervención apunta a beneficiar principalmente a los barrios Margaritas, SITRAVI, Villa 9 de Julio y 11 de Febrero, además de otras zonas cercanas que padecen problemas de drenaje durante las tormentas intensas. Según los estudios municipales, la ubicación de estos sectores en áreas bajas favorece la acumulación de agua que llega desde zonas situadas más al norte, cuyo caudal puede superar la capacidad de la infraestructura existente y afectar viviendas, calles y la circulación vehicular.

Durante el acto, Chahla sostuvo que la puesta en marcha del proyecto responde a una decisión coordinada con el gobernador Osvaldo Jaldo para priorizar las inversiones en infraestructura urbana. “Muchas de esas charlas tienen que ver con esto, ponernos de acuerdo en dónde son las prioridades y poder invertir. Y en este caso el gobernador Osvaldo Jaldo, junto con la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, hemos decidido prioridades”, expresó.

La intendenta destacó que las obras hídricas ocupan un lugar central en la planificación municipal y estimó que el sistema tendrá impacto directo en unas 20.000 familias. “Las prioridades son las obras hídricas y ahora estamos empezando. Hace un mes ya empezó esta obra hídrica, muy importante para el barrio Margaritas, SITRAVI, 11 de Febrero y que va a beneficiar alrededor de 20.000 familias”, afirmó.

Chahla explicó que el proyecto fue precedido por aproximadamente un año de estudios y relevamientos para determinar las características del terreno y definir la solución técnica. “Esto es el producto de mucho trabajo, de un trabajo de un año en donde hicimos primero el relevamiento con la última tecnología LIDAR, porque las cosas hay que hacerlas bien”, señaló.

Esta tecnología de medición láser aerotransportada permitió obtener información detallada de la topografía y analizar el recorrido del agua durante las precipitaciones. A partir de esos datos, los equipos técnicos diseñaron un sistema para desviar parte del caudal que llega desde el norte y conducirlo hacia estructuras de drenaje vinculadas al canal Panamá, con descarga final en el río Salí. “Lo que nosotros estamos haciendo es ver de desviar esa agua por otro lado para que pueda volcar estos efluentes al canal Panamá y también al río Salí”, indicó la jefa municipal.

En cuanto a la inversión, la intendenta confirmó que el costo será afrontado en partes iguales por la Provincia y el Municipio. “$ 1.500 millones, los cuales la mitad los paga la Provincia y la mitad los paga el Municipio. Nosotros vamos certificando obras, vamos pagando y se lo pasamos a la Provincia previo convenio con la Provincia”, detalló, en referencia al mecanismo de certificación y pago de los trabajos.

El plazo contractual previsto es de seis meses, aunque Chahla manifestó su intención de que la obra pueda concluir antes. Sin embargo, advirtió que las condiciones climáticas podrían afectar el ritmo de ejecución, especialmente si se registran precipitaciones abundantes y prolongadas que dificulten el desplazamiento de la maquinaria pesada sobre el terreno.

“Acá estamos trabajando a pesar de esta llovizna porque es continua y es poca, pero en los casos de que esto sea mucho tiempo y más cantidad va a dificultar un poco y puede retrasar la obra”, sostuvo. La intervención busca mejorar la capacidad de drenaje de una zona que registra anegamientos recurrentes y reducir el impacto de las lluvias sobre los vecinos y la infraestructura urbana.

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