“Las catástrofes se van a repetir”: un biólogo advierte que Tucumán debe replantear su modelo urbano tras las inundaciones

El Doctor en Biología, Marcos Mollerach habló de “resiliencia climática”, para explicar que lo que antes eran catástrofes aisladas, ahora se repiten y forman parte de nuestra vida cotidiana.
ProgramasHace 1 horaRedacción SLCRedacción SLC

Marcos

Las inundaciones que volvieron a golpear el sur de Tucumán. El punto más crítico se registra en la localidad de La Madrid, en el departamento Simoca, donde el desborde del río Marapa inundó gran parte del pueblo. El avance del agua ocurrió durante la madrugada del martes y afectó a una comunidad de alrededor de 6.000 habitantes. Este episodio reabrió el debate de fondo sobre cómo se planifican las ciudades y la relación entre infraestructura, ambiente y desarrollo. En ese contexto, el doctor en Biología Marcos Mollerach dialogó con Sin Letra Chica y advirtió que estos fenómenos ya no pueden considerarse episodios aislados y que la provincia debe prepararse para un escenario donde las crisis climáticas serán cada vez más frecuentes.

El especialista planteó que el análisis de las inundaciones no puede limitarse al episodio puntual, sino que requiere una mirada estructural sobre el territorio y el cambio climático. “Cuando uno ve y analiza puntualmente, a veces tiene que hacer una mirada más global de lo que está pasando. Hay situaciones que tienen que ver con incidencias climáticas puntuales, pero también con algo que se repite de manera más seguida”, explicó.

Para Mollerach, el mundo ya entró en una etapa donde los eventos extremos se repiten con mayor frecuencia, lo que obliga a repensar políticas públicas y planificación territorial. “Hay algo que se está planteando a nivel mundial: tenemos que estar preparados para lo que se llama resiliencia climática. Porque esto que antes eran catástrofes aisladas, ahora se repiten y forman parte de nuestra vida cotidiana. Si uno lo visualiza de manera aislada, hay que brindar solución rápida ahora, pero hay que saber que se van a repetir”, afirmó.

Soluciones basadas en la naturaleza

En ese marco, el biólogo planteó que la discusión no es solo hidráulica o de infraestructura, sino también ambiental. “Hay que tener una mirada más apegada a lo ambiental, más centrada en el paisaje, es decir en cómo eran antes los lugares donde hoy se construyeron ciudades”, señaló.

El especialista mencionó además un enfoque que gana terreno en el mundo para enfrentar eventos climáticos extremos: las denominadas soluciones basadas en la naturaleza. “Las soluciones basadas en la naturaleza implican hacer una recuperación del lugar, una resiliencia del sitio, y se trata de volver a la originalidad”, explicó.

En esa línea, subrayó que respetar el comportamiento natural de los ríos es clave para reducir el riesgo de inundaciones. “Si empezamos a respetar el lecho, los cauces y los márgenes de los ríos, mejora la absorción, la infiltración y el río va tomando la forma que corresponde”, sostuvo.

También advirtió que muchas de las intervenciones humanas terminan agravando los problemas hídricos. “Intentar canalizar un río es complejo, porque tiene varias zonas y hay que respetar los márgenes de inundación que tiene. Y si encima sacamos la vegetación, se vuelve mucho más complejo”, afirmó.

Mollerach remarcó además que el desafío no involucra únicamente al Estado, sino también a distintos actores de la sociedad. “No solamente son los gobiernos, también los privados. Tucumán tiene buenas leyes ambientales, pero hay que respetarlas”, señaló, al tiempo que destacó la necesidad de fortalecer la educación ambiental.

Situación crítica en La Madrid

Al analizar específicamente lo ocurrido en La Madrid, el especialista explicó que la crisis actual responde a múltiples factores que se acumulan. “Hay una conjunción de causas: primero estas lluvias, porque fueron 60 días de los últimos 90 donde prácticamente no paró de llover, y esas incidencias forman parte del cambio climático que se ve a nivel global”, indicó.

A esto se suman características propias del territorio. “Es una llanura deprimida donde está situada la ciudad y no se ha trabajado correctamente con los ríos históricamente”, explicó, al señalar que muchas obras de infraestructura no respetaron el funcionamiento natural del paisaje.

Para el especialista, el desafío de fondo es repensar cómo se diseñan y se expanden las ciudades en zonas vulnerables. “Todos los gobiernos tienen que pensar un replanteo de cómo es la infraestructura en las ciudades y saber que estas catástrofes se van a repetir”, advirtió.

En ese sentido, cuestionó la tendencia a modificar el funcionamiento natural del sistema hídrico. “Si nosotros tomamos a los ríos como canales y donde había acequias y arroyos decidimos hacer calles o taparlos, estamos generando un problema, no una solución”, afirmó.

Finalmente, Mollerach planteó que el camino hacia adelante exige integrar planificación urbana, ambiente y gestión del territorio. “Si no respetamos lo que naturalmente se había moldeado, estamos generando un problema. Tenemos que hacer una logística grande y acompañar el tramado de la naturaleza”, concluyó.

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