
Desde el Gobierno detallaron cómo impacta el adelanto de coparticipación en salarios, obras y servicios esenciales
Redacción SLC
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, explicó de qué manera la Provincia logró sostener su funcionamiento en un contexto económico complejo, apoyándose en recursos de coparticipación y en adelantos financieros dispuestos por la Nación. El mandatario remarcó que estos fondos resultaron clave para garantizar el pago de salarios, la continuidad de obras públicas y el funcionamiento de áreas esenciales. En ese sentido, subrayó que se trata de herramientas que permiten mantener el equilibrio en las cuentas provinciales.
Jaldo precisó que Tucumán recibe de manera diaria los fondos correspondientes a la coparticipación del IVA y del Impuesto a las Ganancias. Con esos recursos, aseguró, se pudo afrontar la planilla salarial de marzo, incluyendo los aumentos acordados en paritarias. El flujo constante de ingresos permitió cumplir con uno de los compromisos centrales del Estado provincial.
El gobernador también describió el difícil escenario económico que atraviesan los trabajadores. Señaló que la caída del consumo impacta directamente en los hogares tucumanos, incluso entre los empleados públicos. En ese contexto, advirtió que muchos presentan un alto nivel de endeudamiento, principalmente con entidades como el Banco Macro y la Caja Popular de Ahorros.
En cuanto al adelanto de coparticipación dispuesto por el Gobierno nacional, Jaldo aclaró su funcionamiento. Explicó que Tucumán está incluida en el decreto firmado por el presidente Javier Milei, mediante el cual se anticipan fondos que corresponden a las provincias. Sin embargo, remarcó que se trata de recursos propios que luego deben ser devueltos dentro del mismo año.
“El adelanto permite disponer antes de esos fondos para afrontar contingencias actuales, pero no implica dinero extra de la Nación”, enfatizó. Según detalló, el mecanismo funciona como un alivio financiero temporal, ya que los montos adelantados son descontados posteriormente. De esta manera, se trata de una herramienta que mejora la liquidez sin modificar los ingresos totales.
Finalmente, Jaldo destacó que estos recursos impactan directamente en áreas sensibles del Estado. Aseguró que permiten sostener la obra pública, garantizar insumos en hospitales, equipar a la policía y mantener en funcionamiento las escuelas. “Es un desahogo transitorio financiero”, concluyó, al tiempo que valoró la medida como un gesto que ayuda a las provincias a sostener sus responsabilidades esenciales.






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