El fiscal pidió la pena máxima y apunta a César Soto como autor del crimen de Paulina Lebbos

Carlos Sale sostuvo que el homicidio ocurrió por estrangulamiento y desistió de acusar a Sergio Kaleñuk por falta de pruebas en un giro clave del juicio.
Policiales27 de abril de 2026Redacción SLCRedacción SLC

Cesar Soto

En el tramo final de un proceso judicial atravesado por irregularidades y dilaciones, el fiscal Carlos Sale solicitó la pena de prisión perpetua para César Soto al acusarlo de ser el autor del crimen de Paulina Lebbos, ocurrido en febrero de 2006. El pedido fue formulado durante un alegato en el que reconstruyó el hecho y sostuvo que la joven fue asesinada mediante estrangulamiento manual en la madrugada de su desaparición.

Tras veinte años de una investigación marcada por sospechas y desvíos, el representante del Ministerio Público presentó ante el tribunal integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica una hipótesis centrada en la conducta violenta del acusado. En ese sentido, planteó que Soto habría actuado aprovechando una supuesta superioridad física y un historial de agresividad que, según indicó, fue respaldado por testimonios de familiares de la víctima.

La reconstrucción fiscal ubica el desenlace en el domicilio de Soto, en calle Estados Unidos al 1.200, donde ambos habrían llegado tras una noche en distintos puntos de la ciudad. De acuerdo a esta línea, “Paulina luego de haber estado en un boliche de El Abasto y Soto tras salir de su trabajo en la zona del casino, convergieron en el departamento del acusado donde luego de una pelea, motivada aparentemente por celos, Soto la mató ahorcándola”, sostuvo el fiscal en su exposición.

Como parte de su argumentación, también mencionó episodios previos que, a su criterio, refuerzan la hipótesis de un ataque con alevosía, incluyendo conflictos con el entorno de la joven. Sin embargo, el alegato no solo apuntó a reforzar la acusación principal, sino que introdujo un giro determinante en la causa.

En una decisión que redefine el escenario judicial, Sale desistió de la acusación contra Sergio Kaleñuk al considerar que no existen pruebas suficientes para sostener su participación en el hecho ni en el posterior descarte del cuerpo. Al fundamentar esta postura, el fiscal reconoció la “orfandad probatoria” en su contra, lo que deja a Soto como único imputado en esta instancia del juicio.

El Ministerio Público buscó, además, dar sentido a dos décadas de impunidad, recordando que ya existen nueve condenas firmes vinculadas al encubrimiento institucional del caso. No obstante, el foco del alegato estuvo puesto en la autoría material del crimen, con el objetivo de cerrar una línea de investigación que durante años estuvo rodeada de dudas.

Con el pedido de prisión perpetua sobre la mesa, el proceso entra ahora en su etapa decisiva. El tribunal deberá evaluar si los testimonios, los antecedentes expuestos y las pruebas circunstanciales alcanzan para sostener una condena de máxima gravedad o si, por el contrario, persisten dudas que impidan romper el principio de inocencia. El veredicto, previsto para el martes, será determinante para establecer si la hipótesis fiscal logra sostenerse en términos jurídicos o si el caso suma un nuevo capítulo de incertidumbre en una historia que lleva dos décadas sin respuestas definitivas.

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