
Miles de personas piden la renuncia de Rodrigo Paz y el clima social está cada vez más explosivo en Bolivia
Redacción SLC
La crisis política en Bolivia sumó este lunes un nuevo capítulo de máxima tensión. Miles de manifestantes coparon las calles de La Paz para exigir la salida inmediata del presidente Rodrigo Paz, en medio de un clima social completamente desbordado y con protestas que ya llevan cuatro semanas consecutivas. La imagen de la capital boliviana volvió a ser impactante. Vecinos, mineros, campesinos y trabajadores marcharon por las principales avenidas de la ciudad mientras hacían sentir su bronca contra el Gobierno. El enojo apunta directamente a la crisis económica que atraviesa el país, considerada la peor de las últimas décadas, y que terminó detonando un estallido social cada vez más difícil de controlar.
Entre petardos, corridas y un fuerte operativo policial, los manifestantes hicieron escuchar una consigna contundente. “¿Qué queremos? ¡Que renuncie! ¿Cuándo? ¡Ahora!”, gritaban miles de personas mientras avanzaban desde la ciudad de El Alto hacia el centro paceño. Otros incluso lanzaban frases mucho más duras como “¡El pueblo está emputado!”, reflejando el nivel de furia que domina las calles.
La situación se volvió especialmente delicada en los alrededores de la emblemática Plaza Murillo, completamente blindada por efectivos antimotines. Barricadas, vallas metálicas y cadenas bloquearon los accesos mientras vendedores ambulantes ofrecían vinagre y barbijos para soportar los gases lacrimógenos utilizados en los disturbios de los últimos días.
En medio del caos, Paz intentó enviar un gesto político para bajar la tensión y anunció que reducirá a la mitad su sueldo y el de sus ministros. Sin embargo, la medida fue tomada casi como un gesto simbólico y no logró convencer a los sectores movilizados, que continúan reclamando aumentos salariales y responsabilizan al Gobierno por la distribución de combustible de mala calidad que, según denuncian, dañó miles de vehículos.
El presidente volvió además a pedir diálogo, aunque lanzó una fuerte advertencia contra los grupos más radicalizados. “Una minoría no puede gobernar, una minoría no nos puede abusar y haremos cumplir claramente la Constitución”, sostuvo el mandatario. Desde el oficialismo también apuntaron contra Evo Morales, a quien acusaron de estar detrás de las protestas para “alterar el orden democrático”, mientras el exmandatario redobló la presión y reclamó nuevas elecciones en un plazo de 90 días.




Tragedia en la frontera de Nepal y el Tíbet: ya son 98 los muertos y cerca de 900 desaparecidos

Colombia registró un nuevo sismo de 3,8 tras el terremoto de 7,4 y continúa el alerta

Terremoto de 7,4 en Colombia: ya son 240 los muertos y más de 1.300 los heridos

Terremoto en Colombia: ya son 164 los muertos y hay cientos de heridos

Argentina ofreció asistencia a Colombia tras el terremoto de 7,4 y aguarda un pedido de ayuda



El gobernador reconoció a 150 docentes tucumanos y ratificó a la educación como política de Estado

La pobreza vuelve a subir en Argentina y suma 1,7 millones de personas en el primer semestre


