Tras las intensas lluvias, la basura quedó bajo la lupa: el plan de la Capital para evitar anegamientos

La intendenta defendió la limpieza de los desagües antes del temporal y aseguró que los equipos municipales encontraron bolsas, botellas y residuos bloqueando los imbornales. 
ActualidadHace 2 horasRedacción SLCRedacción SLC

ab

Las calles anegadas después del último temporal volvieron a poner bajo la lupa el funcionamiento de los desagües de San Miguel de Tucumán. En medio de las críticas por la acumulación de agua en distintos puntos de la capital, la intendenta Rossana Chahla salió a defender las tareas de limpieza realizadas por el Municipio y apuntó directamente contra la basura que, según explicó, terminó obstruyendo los puntos de ingreso al sistema.

Durante una rueda de prensa, Chahla aseguró que los más de 1.800 imbornales de la ciudad habían sido limpiados antes de la tormenta. Sin embargo, sostuvo que el agua arrastró residuos desde la vía pública y que muchos de esos materiales terminaron bloqueando las bocas de tormenta. “Los más de 1.800 imbornales estaban limpios”, afirmó la intendenta. Y agregó: “Había basura que impedía que se absorba porque arrastró las bolsas”.

La situación, según relató, también se trasladó a los canales que atraviesan la ciudad. Chahla aseguró que las cuadrillas municipales realizan tareas de limpieza de manera permanente, pero durante los recorridos posteriores al temporal encontraron residuos de todo tipo. “Hasta colchones encontramos en los canales”, lanzó la jefa municipal, al describir el panorama con el que se encontraron los equipos después de las lluvias.

Chahla insistió en que los problemas de anegamiento no pueden analizarse solamente desde la infraestructura de desagües. Según planteó, los residuos que permanecen en las calles son arrastrados por el agua durante las tormentas y terminan convirtiéndose en un obstáculo para el normal funcionamiento del sistema. “A la hora de la tormenta arrastró muchísimo plástico. Hemos encontrado todo en los imbornales”, sostuvo.

La explicación de la intendenta se dio después de que distintos sectores de la ciudad volvieran a registrar acumulaciones de agua durante el temporal. Frente a la posibilidad de que las lluvias intensas se repitan, el Municipio analiza ahora modificar parte de su operativo preventivo.

Chahla adelantó que la Municipalidad evalúa disponer personal específicamente en los imbornales cuando el Servicio Meteorológico emita una alerta. La idea es que los equipos puedan retirar rápidamente los residuos que sean arrastrados por el agua y evitar que las bocas queden bloqueadas durante el desarrollo de la tormenta. “La estrategia que vamos a hacer ahora es poner gente en los imbornales cuando sepamos que tenemos alerta, para que vaya sacando todas esas cosas”, explicó.

La propia intendenta reconoció, sin embargo, la dificultad de desplegar un operativo de esas características en toda la ciudad al mismo tiempo. “No podemos tener 1.800 personas en 1.800 imbornales”, planteó. Por eso, volvió a reclamar colaboración de los vecinos y pidió evitar sacar residuos o arrojarlos en la vía pública cuando existe una alerta meteorológica. El objetivo es reducir la cantidad de basura que puede terminar ingresando a los desagües durante las lluvias.

“No podemos transformar una ciudad en 1.000 días”

La discusión también derivó hacia las obras de infraestructura que necesita la capital para enfrentar los anegamientos. Chahla sostuvo que existen proyectos para avanzar con intervenciones de mayor magnitud, aunque remarcó que se trata de trabajos que requieren recursos importantes y no pueden ejecutarse de manera inmediata.

En ese contexto, la intendenta defendió el tiempo de gestión y cuestionó las expectativas de que los problemas estructurales de la ciudad puedan resolverse en pocos años. “No podemos transformar una ciudad en 1.000 días”, afirmó Chahla, al señalar que su administración lleva alrededor de 1.070 días desde el inicio de la gestión.

Como parte del balance de las acciones realizadas, también mencionó la instalación de unas 500 paradas de colectivos. “No podíamos permitir que la gente esté esperando un colectivo bajo la lluvia, bajo el sol”, señaló.

La intendenta también volvió sobre otro de los problemas que enfrenta la infraestructura urbana: el vandalismo. Aseguró que el Municipio realiza las denuncias correspondientes y difunde los daños para mostrar el impacto que generan sobre el resto de los vecinos. “Una persona que hace un daño de ese tipo le está haciendo un daño a vecinos, a personas que necesitan”, expresó.

Así, mientras los anegamientos volvieron a instalar el debate sobre la capacidad de la ciudad para responder a las lluvias intensas, Chahla defendió las tareas preventivas realizadas por el Municipio y puso el foco en un factor que, según sostuvo, agrava el problema: los residuos que terminan bloqueando los desagües. La Municipalidad prepara ahora un esquema de vigilancia sobre los imbornales cada vez que se active una alerta meteorológica.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete para recibir las novedades en tu email