Cervecería y Maltería Quilmes abrió retiros voluntarios y busca reducir un 30% su planta

Desde la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines señalaron que la decisión fue acordada ante los problemas financieros derivados del desplome de las ventas. 
Economía25 de febrero de 2026Redacción SLCRedacción SLC

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En medio de la caída del consumo, Cervecería y Maltería Quilmes puso en marcha un plan de retiros voluntarios en su planta de Cervecería Argentina (CASA, ex Isenbeck) en Zárate, donde se produce la cerveza Corona. La medida apunta a reducir cerca de un 30% los puestos de trabajo y, según denuncian los trabajadores, podría afectar a unos 60 empleos.

La compañía, que concentra más del 75% del mercado cervecero y es subsidiaria de AB InBev, cuenta con más de 1.000 empleados en sus dos plantas del norte bonaerense. En el caso puntual de la fábrica de Zárate, hace cuatro años trabajaban 240 operarios, cifra que actualmente se redujo a 140 y que, con el plan en marcha, descendería a 80.

Desde la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines señalaron que la decisión fue acordada ante los problemas financieros derivados del desplome de las ventas. El delegado sindical Horacio Romero afirmó que el sector atraviesa “un panorama estructural” que impacta de lleno en la actividad y vinculó la reducción de personal con la caída del consumo y la importación de productos.

Según explicó el representante gremial, el esquema de retiros voluntarios surgió frente a la posibilidad de que la empresa paralice la producción y cierre la planta. La intención, sostuvo, es mantener la elaboración y el envasado de cerveza, aunque con una dotación más reducida, y evitar despidos masivos. No obstante, reconoció que en los últimos meses hubo algunas desvinculaciones y que varios trabajadores optaron por retirarse por voluntad propia.

El ajuste en Quilmes se produce en un contexto más amplio de crisis empresarial. En lo que va de la gestión de Javier Milei cerraron más de 21 mil empresas y se perdieron 290.600 empleos, según datos difundidos en el marco del conflicto. Días atrás, FATE anunció el cierre de su planta de Virreyes y el despido de 920 trabajadores por la caída de ventas y el impacto de importaciones.

En ese caso, el Gobierno convocó a una conciliación obligatoria entre la firma y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, aunque la primera audiencia terminó sin acuerdo y se fijó un nuevo encuentro para el 4 de marzo. Mientras tanto, el escenario en la planta de Zárate abre un nuevo frente de preocupación en la industria, con la expectativa puesta en cómo evolucionará el consumo y si el plan de retiros logra evitar un cierre definitivo.

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