Alerta por la morosidad en los hogares argentinos: alcanza su nivel más alto en más de una década

La tendencia refleja un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares, en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo.
Economía26 de marzo de 2026Redacción SLCRedacción SLC

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La morosidad en los hogares argentinos continúa en ascenso y encendió una señal de alerta en el sistema financiero. Según los últimos datos difundidos por el Banco Central de la República Argentina, los atrasos en el pago de créditos bancarios destinados a familias alcanzaron en enero el 10,6%, el nivel más alto desde 2010.

El dato no solo marca un récord en más de una década, sino que además representa un salto del 292% en comparación con el mismo período del año anterior. La tendencia refleja un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares, en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la reconfiguración del consumo.

El problema se profundiza en algunos segmentos específicos. En el caso de los préstamos personales, la morosidad escaló al 13,2%, mientras que en las tarjetas de crédito los saldos impagos alcanzaron el 11%. La situación es aún más crítica fuera del sistema bancario tradicional: según datos de la consultora Eco Go, la irregularidad en entidades no financieras como billeteras virtuales y fintech llegó al 23,9%.

Este escenario posiciona a la Argentina como el país con mayor morosidad en el segmento de hogares dentro de la región. De acuerdo con relevamientos de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, el nivel local supera ampliamente al de otros países como Brasil (5,2%), Colombia (5,1%), México (3%), Chile (2,6%) y Paraguay (2,3%).

El fenómeno, además, es relativamente reciente. A comienzos de 2025, la morosidad de las familias argentinas se ubicaba por debajo del 3% y en línea con el promedio regional, que rondaba el 3,7%. Sin embargo, desde entonces, la curva comenzó a escalar de manera sostenida hasta alcanzar los niveles actuales, consolidando seis meses consecutivos como el país con mayor irregularidad.

Los analistas coinciden en que el incremento responde a múltiples factores. Desde la consultora LCG señalaron que la recesión, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades en distintos sectores productivos están afectando la capacidad de repago de los créditos, especialmente luego de un período previo de expansión en el otorgamiento.

En la misma línea, desde el Banco Provincia advirtieron que el endurecimiento de las condiciones monetarias, sumado a una economía que muestra recuperación en sectores puntuales pero estancamiento en los centros urbanos, también incide en la dinámica. A esto se suma el limitado desarrollo del sistema financiero local, que restringe el acceso a crédito y amplifica las tensiones.

De cara a los próximos meses, los especialistas remarcan que la evolución de los ingresos será determinante para revertir la tendencia. Con tasas de interés que superan la inflación mensual, advierten que no solo será necesario frenar la pérdida del salario real, sino que los ingresos logren ganarle a los precios para evitar que la carga de las deudas continúe creciendo y profundice la morosidad.

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