El Banco Galicia anunció un reordenamiento financiero y avance de la banca digital con el cierre de una de sus sucursales en la provincia

La entidad reducirá su presencia física en la capital tucumana en el marco de una transformación que impacta a todo el sistema bancario argentino, con menos atención presencial y más operaciones online.
Economía21 de abril de 2026Redacción SLCRedacción SLC

Galicia

El sistema financiero atraviesa un proceso de transformación que comienza a sentirse con fuerza en San Miguel de Tucumán. En ese contexto, el Banco Galicia confirmó el cierre de tres sucursales ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad, en Barrio Sur, Barrio Norte y sobre calle San Martín, dentro del tradicional circuito bancario.

La medida ya empezó a impactar en los clientes, algunos de los cuales recibieron notificaciones oficiales con fechas concretas de cierre. Según se informó, una de las sedes dejará de operar el 22 de mayo, mientras que las cuentas serán trasladadas a otras sucursales para garantizar la continuidad del servicio sin interrupciones.

Este movimiento no es aislado, sino que responde a un fenómeno de alcance nacional. Entre fines de 2023 y 2025 se registró el cierre de 283 sucursales bancarias en todo el país, en un proceso de reorganización que involucra a distintas entidades y que se aceleró tras la absorción de operaciones como la del HSBC por parte del grupo Galicia, generando superposición territorial.

Uno de los factores centrales detrás de este ajuste es el avance de la digitalización. Actualmente, cerca del 90% de las operaciones se realizan a través de canales electrónicos, mientras que la asistencia presencial cayó alrededor de un 30% en el último año, lo que llevó a las entidades a priorizar la inversión tecnológica por sobre la infraestructura física.

A este escenario se suma un contexto económico complejo, marcado por niveles de morosidad elevados. Los datos del sector reflejan que la incobrabilidad en tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzó cifras que no se registraban en las últimas dos décadas, lo que obliga a los bancos a reducir costos y optimizar su estructura operativa.

En paralelo, el impacto laboral genera preocupación en el sector. La Asociación Bancaria se mantiene en estado de alerta ante un posible ajuste en el empleo, pese a recientes acuerdos salariales, y reclama que las reestructuraciones se realicen con diálogo y mecanismos que protejan a los trabajadores.

El cierre de sucursales en Tucumán sintetiza así un cambio de época para el sistema financiero: menos ventanillas, más tecnología y una redefinición del vínculo entre los bancos, sus clientes y sus empleados en un escenario cada vez más digitalizado.

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